La Vera no solo destaca por sus gargantas, su microclima y sus pueblos con encanto. También es uno de los mejores lugares del norte de Extremadura para observar aves en libertad. Desde pequeños cazadores insectívoros hasta grandes rapaces planeando sobre la sierra, el cielo verato es un espectáculo continuo.
A continuación te presentamos algunas de las especies más emblemáticas que puedes ver durante tu estancia en la zona.
Cernícalo Primilla de Jaraíz de la Vera: una joya en pleno casco urbano
En Jaraíz de la Vera se encuentra una de las colonias más importantes de Cernícalo Primilla (Falco naumanni) de toda la comarca. Lo más sorprendente es su ubicación: en pleno interior del pueblo, ocupando unas 33 hectáreas del término municipal.
Esta especie está catalogada como vulnerable, principalmente por:
-
La pérdida de sus lugares de nidificación tradicionales.
-
La desaparición de hábitats donde viven sus presas: insectos y pequeños roedores.
Aun así, Jaraíz se ha convertido en un refugio clave para su reproducción.
Punto recomendado para observarlos: En el exterior de la Iglesia de San Miguel Arcángel, junto a la portada norte, encontrarás un panel informativo que explica la importancia de esta zona protegida. En primavera y verano es habitual verlos entrar y salir de los tejados, cazar en vuelo o alimentarse en los alrededores.
Milano Real: el señor del invierno
El Milano Real es una de las rapaces más elegantes de Europa y un visitante habitual de La Vera durante los meses fríos. Su cola ahorquillada y su vuelo pausado lo hacen inconfundible.
-
Es una especie protegida y en declive en España.
-
En La Vera encuentra alimento y un clima más suave que en otras zonas del norte peninsular.
Milano Negro: el mensajero de la primavera
Cuando el Milano Negro aparece sobre los campos de La Vera, sabemos que la primavera está cerca. Llega desde África y se queda hasta finales de verano.
-
Es muy común verlo sobrevolar carreteras y zonas de cultivo.
-
Su silueta estilizada y su vuelo ágil lo hacen fácil de identificar.
Buitre Leonado: el gigante del cielo
Con una envergadura que puede superar los 2,5 metros, el Buitre Leonado es una de las rapaces más impresionantes de la zona.
-
Suele aprovechar las corrientes térmicas de la Sierra de Gredos.
-
Es habitual verlo en grupos, planeando sin esfuerzo durante horas.
Un espectáculo que sorprende incluso a quienes no están acostumbrados a observar aves.
Águila Calzada: pequeña pero poderosa
La Águila Calzada es una de las rapaces más frecuentes en La Vera. Tiene dos fases de color (clara y oscura), lo que la convierte en una especie especialmente curiosa para los aficionados.
-
Se mueve entre bosques y zonas de cultivo.
-
Es habitual verla cazar pequeños mamíferos o aves.
Abejaruco Europeo: el arcoíris del verano
Pocos pájaros llaman tanto la atención como el Abejaruco. Sus colores —turquesa, amarillo, verde y rojizo— lo convierten en una de las aves más bonitas de Europa.
-
Llega en primavera desde África.
-
Cría en taludes arenosos, donde excava túneles para sus nidos.
-
Su vuelo acrobático es un espectáculo.
Martín Pescador: el destello azul de las gargantas
Si paseas por una garganta tranquila y ves un rayo azul cruzando el agua… probablemente sea un Martín Pescador.
-
Es pequeño, rápido y muy difícil de fotografiar.
-
Vive en zonas de agua limpia, donde pesca pequeños peces e insectos.
-
Su presencia es un indicador de buena salud del ecosistema.
La Vera: un corredor natural para aves
Gracias a su microclima, sus bosques, sus gargantas y sus zonas abiertas, La Vera es un lugar privilegiado para la observación de aves durante todo el año. Cada estación ofrece especies distintas y comportamientos únicos: migraciones, cortejos, cría, caza…
Otro entorno natural ideal para avistar aves de pequeño o gran tamaño en su entorno natural es el Parque Nacional de Monfragüe.
Si te alojas en Ataires de La Vera, tendrás muchos de estos puntos de observación a solo unos minutos.









